Piñera se reunió con ex Cancilleres.
El Presidente Sebastián Piñera se reunió ayer
con los ex Cancilleres Miguel Schweitzer, Hernán Felipe Errázuriz, Carlos
Figueroa, Juan Gabriel Valdés, Soledad Alvear, Ignacio Walker y Alejandro
Foxley, para analizar e informar sobre los pasos que se han dado en el proceso
que se sigue en La Haya por la reclamación peruana sobre los límites marítimos.
Después de la cita, en la que participaron también
el Ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, y los encargados del
equipo jurídico chileno ante la Corte de La Haya, Alberto Van Klaveren y María
Teresa Infante, los ex Ministros de RR.EE. dieron todo su respaldo a las
gestiones que está realizando el Gobierno.
Fracasó interpelación a Hinzpeter.
La Cámara de Diputados no dio curso a la
interpelación al ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter por los casos de
sobreprecios, pérdida de drogas y el accionar de Carabineros en las últimas
manifestaciones, por falta de quórum.
Algunos Parlamentarios, a manera de excusa, han
asegurado que se cambió la hora de la votación, lo que es falso, pues la tabla
del día había sido anticipadamente confirmada, los concertacionistas que no
asistieron demostraron una enorme banalidad e irresponsabilidad de la
oposición.
MINEDUC pidió al Consejo Nacional de Educación el
cierre de la Universidad del Mar.
El Ministro de Educación, Harald Beyer confirmó
ayer el envió de un oficio al Consejo Nacional de Educación donde solicita el
cierre de la Universidad del Mar, por infracciones graves a los estatutos, tras
la investigación iniciada hace cinco meses por el Ministerio.
Beyer manifestó que "el CNED para efectos
prácticos actúa como un tribunal. Eso significa que tiene que escuchar primero
a todas las partes y decidir sobre la base de los distintos antecedentes si es
que el Ministerio de Educación está en lo correcto en su petición".
Si estamos en lo correcto, agregó Beyer,
"se producirá un cierre gradual de la institución y al mismo tiempo, tanto
el Consejo como nosotros, velamos por la titulación oportuna de los estudiantes
de esta institución o por el traspaso de los estudiantes a otras instituciones
de educación superior".
Abren proceso para postular a 460 mil becas y
créditos para la educación superior
A partir de esta semana y hasta el 21 de
noviembre los alumnos que aspiran ingresar a la educación superior el próximo
año pueden postular al conjunto de las becas y créditos que entrega el
Ministerio de Educación, las que cubren parte o la totalidad de los aranceles
de las instituciones.
Al poner en marcha el proceso de postulación,
el Ministro de Educación, Harald Beyer, destacó que “estas becas lo que buscan
es alivianar la carga de las familias y están pensadas para el 60% de los
estudiantes más vulnerables que postulan a las distintas instituciones de
educación superior”, siempre que dichas instituciones se encuentren
acreditadas.
Una de las novedades de este proceso es que por
primera vez las postulaciones se realizarán de manera conjunta para los alumnos
que opten por una universidad o por un plantel técnico. De esta manera, todos
se enterarán al mismo tiempo si fueron seleccionados. De los 460 mil beneficios
disponibles, unos 280 mil corresponden a becas.
Los postulantes pueden ingresar al sitio web http://www.becasycreditos.cl/, donde encontrarán información acerca de los
requisitos para acceder a cada uno de los beneficios y el Formulario Único de Postulación. La
pre-asignación de las ayudas estudiantiles se dará a conocer en enero del
próximo año.
Sandy deja 48 muertos en Estados Unidos.
El huracán Sandy, potenciado con otros fenómenos
climáticos ha dejado una estela de muerte y destrucción en el Caribe y Norteamérica,
con un saldo de 118 personas fallecidas, 48 de ellas en EE.UU., y daños multimillonarios
en Haití, Jamaica Cuba, Bahamas y Estados Unidos.
La
tempestad tocó tierra el lunes en la noche en el Estado de Nueva Jersey, con
vientos de 130 k/h, los que cortaron el suministro
de electricidad de más de 8,2 millones de personas, desde las Carolinas hasta
Ohio, haciendo suspenderse la campaña electoral, a pocos días de los comicios
Presidenciales.
Nueva
York fue uno de los lugares golpeados con más fuerza, lo que obligó al cierre
de aeropuertos, su corazón financiero en el Bajo Manhattan cerró por segundo
día consecutivo y varios torrentes de agua de mar cayeron hacia los huecos de
la zona en construcción en el Centro de Comercio Mundial.
La
tormenta causó los peores daños en los 108 años de historia del sistema del
tren subterráneo de Nueva York, de acuerdo con Joseph Lhota, Presidente de la
Autoridad Metropolitana del Transporte, sin que se diera indicios de la fecha
en que el sistema de transporte más grande de USA volverá a funcionar
normalmente.
La
marea subió en 4, 27, pasando con creces los anales históricos, rebasando
las contenciones e inundando el Bajo Manhattan, donde se anegaron túneles, estaciones del tren subterráneo y
ductos del sistema eléctrico que dan servicio a Wall Street.
Los daños en Estados Unidos podrían llegar a
la estratosférica suma de 20 mil millones de dólares, de los que solo entre la
cuarta parte y la mitad se encontraría
cubierta por seguros.
La contienda electoral,
por Leónidas Montes.
Después de la contienda electoral algunos
lograron el éxito y otros, la gloria. Fuimos testigos de la proliferación de
los rostros políticos. Vimos carteles, palometas y eslóganes simplones.
Incluso, en ciertas esquinas estratégicas personas ancladas agitaban, ya sea
con desidia o vehemencia, carteles con rostros. Aunque esta maniobra no parecía
ser la forma más efectiva para ganar adherentes, ahí estaban, moviendo las
banderas. Porque la política también tiene algo de la TV. Finalmente son
personas que, escudadas en un rostro, buscan aquel rating que entrega el
electorado en las urnas. Afortunadamente, esta búsqueda de aprobación no es
sólo farándula. Aunque las emociones y los sentimientos también juegan un rol,
la actividad política exige encantar a las audiencias con un discurso, un
proyecto e ideas atrayentes. Con la inscripción automática y el voto
voluntario, el balance electoral fue, en términos de rating político,
lamentable. La desafección ante la actividad política, reflejada en la crisis
de participación —y representación—, es evidente. Es una realidad abrumadora y
preocupante. Pero es también una señal potente que deja algunas lecciones.
La verdad es que fue una campaña tediosa, en la
que efectivamente hubo sorpresas. El Gobierno y la Coalición tienen poco que
celebrar. Naturalmente, las expectativas, promovidas por las encuestas, fueron
exageradas. El olvidable capítulo del balcón es la mejor imagen de la
exuberancia electoral. Es más, cuando los resultados preliminares en Santiago
eran una tendencia prácticamente irreversible, las declaraciones del Ministro
Golborne saliendo del departamento de Pablo Zalaquett nos recordaban la
importancia de la experiencia política. Así como un rostro de la TV debe cuidar
su credibilidad, un importante rostro de la política no puede poner en riesgo
su capital. Como dicen los políticos de fuste, las elecciones se ganan en las
urnas. Y las celebraciones sólo se inician con los resultados.
En
la tradición republicana, la palabra “gloria” juega un rol fundamental. Para
los griegos, la gloria es la “doxa”, que es la opinión. Esto quiere decir que
la gloria se relaciona con la opinión de los demás. La votación política
refleja la opinión de los otros respecto del candidato. En Grecia, Roma y en
repúblicas como Florencia y Venecia, el sentido republicano de esta conexión
tenía mucho sentido. Hoy también lo tiene.
En efecto, si la política nos muestra lo peor
de la especie humana, a ratos también irradia lo mejor de nuestra naturaleza.
El discurso de Labbé ante la derrota ya es parte de una antología histórica.
Después de esta elección, el coronel vuelve —literalmente “sin pena, ni
gloria”— a los cuarteles de invierno. Es cierto que su gestión fue admirable,
pero también es cierto que sus declaraciones lo sitúan en un plano ajeno a la
realidad. En cambio, la actitud republicana y empática de un Pablo Zalaquett,
humanamente acongojado, o de un Pedro Sabat, reconociendo la derrota ante unos
pocos votos, son gestos republicanos que reflejan la entereza y dignidad de las
personas. Y esto es valioso, ya que en Chile no somos buenos para los
reconocimientos ni tampoco para los gestos republicanos. Fíjese que, a
diferencia de lo que ocurre en otros países, no estamos acostumbrados a
escuchar palabras de reconocimiento para el derrotado. Enceguecidos por el
sabor de la victoria, muchos elegidos sucumben ante los vítores del éxito.
Pocas veces dos candidatos han sido más
complementarios en sus carencias como Golborne y Allamand. La combinación de
ambos sería el sueño de cualquier asesor comunicacional. Uno con su cercanía y
simpatía. El otro con su experiencia política y estatura republicana. La
sonrisa del que disfruta del cariño de la gente contrasta con el ceño fruncido
de quien fue forjado en el ejercicio de la política. Para el Gobierno, la
decisión de darles rienda suelta a los ministros presidenciables pareciera ser
lo más acertado. Será una campaña dura —la derecha siempre lo ha sido—, pero es
mejor tenerlos compitiendo que peleando dentro del Gabinete. Al menos la
competencia los obliga a destacar los logros del Gobierno. Y si bien esta
competencia no impedirá el efecto del pato cojo, posiblemente sí evitará el
síndrome del pato sin plumas.
Nota de la Redacción:
Aunque creemos que el diagnostico y el análisis
de Leónidas Montes es bastante acertado, no podemos dejar de diferir con él en
su comentario sobre el discurso del Alcalde de Providencia, Cristián Labbé, el
que sin duda alguna respondió a una miserable campaña de descalificaciones, a
una agresión brutal y cobarde y a la seguridad de haber sido derrotado por una
espuria maquinación de quienes ganaron tramposa e ilegalmente.
Conicyt donde debe estar,
por Joaquín Fermandois.
El debate en torno al futuro de la casi única
institución chilena que promueve la investigación científica parece haber
surgido de una suerte de "peloteo", de quién se queda con un trofeo
codiciado porque adquirió gran valor. En efecto, Conicyt se fundó en 1967, en
parte porque al alero de las universidades era difícil obtener recursos para
desarrollar amplios proyectos científicos. Dio un brinco cuando en 1982 nació
el programa Fondecyt, que ha sido el que más ha impulsado la investigación y la
formación de equipos científicos en el país, que no han cesado de incrementarse
hasta hoy. Otros más han brotado en el intertanto, de manera que se ha
configurado una referencia de "hacer ciencia" que no se puede tratar
con liviandad en el momento de pensar su futuro. Sobre todo, ha sido un agente
eficaz para comunicar a los científicos nacionales con grupos homólogos a lo
largo del mundo. Con justicia se acaban de celebrar sus 30 años de existencia.
Desde luego, su funcionamiento no ha estado
exento de críticas, aunque lo que se puede decir es que de algo pequeño y
tentativo a comienzos de los años 80, de manera sistemática ha ido creciendo y
evolucionando como un sistema de concursos moderno, arbitrado e informado. En
estos momentos, su mayor peligro está en la confusión entre el área de las
humanidades y ciencias sociales, por una parte, y el de las ciencias naturales
o "duras", por la otra. Las segundas muchas veces mandan en la
definición de "ciencia", y no pocos cultores de las primeras asumen
servilmente el lenguaje de las segundas. Hoy, el dilema mayor se da por la
"orden de partido" de orientar toda la escritura a las revistas
indexadas, lo que resulta en un lenguaje poco inspirado y en nulo vanguardismo
intelectual, que es el problema sobre el que ha llamado la atención Sergio
Villalobos. Ahora el desafío para las humanidades y las ciencias sociales
radica en hallar un envoltorio de rigor que reúna la exigencia representada por
la indexación, y el apoyo a la creatividad intelectual, que sólo apareció de
manera sistemática con Conicyt, que debe moverse con patrones
internacionalmente reconocidos.
Lo que inquieta es el afán constructivista por
cambiar "organigramas" y funciones, sobre todo con instituciones que
han probado sus (buenos) resultados, como si se tratara de una presa codiciada
porque su peso es cada vez mayor. En el Ministerio de Economía -o en cualquier
otro de este tipo- no recibiría mayor atención. Salta a la vista el desinterés
que su presencia tiene que provocar en personas ajenas a las inquietudes de la
ciencia, ya que es un organismo dedicado a otras tareas, todas apremiantes en
el tiempo corto.
No es que Conicyt pese mucho en Educación,
también sometido a desafíos descomunales que por necesidad consumen todo el
tiempo, pero le es el lugar más natural de todos. Quizás debería tener el rango
de una Superintendencia, o estar a cargo de un Subsecretario que sea un talento
en gestión, pero que también tenga noción de lo que es cultivar ciencia más
allá de la ingeniería social, y que en su área de "ciencia aplicada"
se coordine con Economía.
Se ha logrado levantar una institución donde
probadamente se ha hecho ciencia y creado tradición (por definición, legado y
tarea de futuro). No juguemos con Conicyt.
Lo mismo en otras áreas, entre otras la
hacienda pública, en la cual prolifera todo tipo de proyectos tributarios; con
las Fuerzas Armadas y la más que delicada tarea de reemplazar la Ley Reservada
del Cobre; los devaneos con una asamblea constituyente, cuando ya hay gestos de
arrepentimiento por algo menor en comparación, como el voto voluntario.
Nuevo elector, nuevo candidato,
por Guillermo Ramírez.
Más allá de quién ganó o quién perdió estas
elecciones, lo sucedido el domingo deja interrogantes que no serán fáciles de
responder. La primera de todas, por supuesto, es por qué votó tan poca gente.
Fíjese que en la elección Municipal pasada votaron seis de cada diez personas
mayores de 18 años, y eso que habían casi 4 millones que no podían votar por no
estar inscritos. Hoy esa cifra, con inscripción automática y todo, se reduce a
cuatro de cada diez personas mayores de edad.
La baja participación y los resultados -tan
inesperados para moros y cristianos, hay que decirlo- obligan a pensar que
estamos frente a un cambio que no sólo es profundo, sino que llegó para
quedarse. En efecto, esto del voto voluntario nos obliga a repensar las
estrategias electorales aprendidas y aplicadas desde antaño. Piense, por
ejemplo, en esta manía que tienen los candidatos de mostrarse como ganadores
antes del conteo de votos. Esa estrategia -para animar a los adherentes y
cautivar a los indecisos- con voto voluntario se transforma en una peligrosa
arma de doble filo que puede causar exceso de confianza en adherentes e
indiferencia en los indecisos. Porque si la elección ya la ganó fulano, ¿para
qué me voy a molestar en ir a votar? Es como pedirle a alguien que vea un
partido de fútbol en diferido del cual ya se sabe el resultado: probablemente
lo vean sólo los más fanáticos.
En fin, en mis primeros pasos en política
aprendí que un buen candidato es aquel que tiene una buena relación entre
conocimiento y aceptación. Así, un político al que lo conoce sólo el 20% del
electorado y tiene un 15% de aprobación es una mina de oro. Claro, porque basta
con hacerlo conocido por el 80% del electorado para que si la relación se
mantiene, tengamos un 60% de aprobación. Ese sí que es caballo ganador.
Como sea, con voto voluntario este análisis
bidimensional queda obsoleto. Porque ya no basta con que la gente piense bien
de uno. Ahora hay que entusiasmar a los electores para que vayan a votar. Así
las cosas, a los candidatos ahora no se les va a pedir un buen programa, sino
visión; ya no bastará con haber hecho las cosas bien en el pasado, se exigirá
una oferta de futuro; ya no importarán tanto las competencias duras, sino
también todas esas habilidades blandas de las que Bachelet es maestra y señora.
Es probable que en la Alianza algunos crean que
es hora de cuchillos largos, de buscar responsables y cortar algunas cabezas.
Es curioso, porque ese ejercicio le vendría mejor a la Concertación, que aún no
ventila la hediondez de 20 años de encierro en La Moneda. Como sea, más que
responsables, habrá que preguntarse si lo que se requiere hoy para ganar existe
o no en la Alianza: ¿Hay visión? ¿Hay futuro? ¿Hay empatía?
Y para que conste: no hay nada más motivador
que un líder con convicciones. Los políticos amarillos -esos buenos para salir
jugando ante preguntas incómodas- irán en retroceso. La nueva moda serán las
convicciones, los que sepan enarbolar sus banderas con carácter, los que
inviten a seguir un ideal y no los que sigan a pie juntillas lo que dicen las
-hoy tan dudosas- encuestas. A fin de cuentas, puede que el voto voluntario no
haya sido tan mala idea.
Cuestionamientos al alcotest.
En las últimas semanas, varios conductores que
fueron controlados por Carabineros mediante el alcotest arrojaron elevados
niveles de alcohol en su sangre. Esta situación llevó a que algunos Jueces
pusieran en tela de juicio la precisión de los resultados que entregan estos
dispositivos, cuestionamientos que abrieron una polémica entre quienes defienden
la fidelidad de los aparatos y aquellos que dudan de su certeza.
No parece ser labor de los Jueces criticar los
sistemas de control de tránsito que utiliza la policía uniformada. Por el
contrario, a ellos les asiste la obligación de aplicar la ley basándose
precisamente en los elementos probatorios que les son entregados, en este caso
la alcoholemia, procedimiento que debe seguir un estricto protocolo. Por tanto,
el alcotest, tal como lo ha señalado el Gobierno, sólo sirve de medida
referencial que le permite a Carabineros saber de forma inmediata si una
persona está o no conduciendo bajo los efectos del alcohol y disponer su
detención en caso de que el examen preventivo lo señale.
Con el transcurso de los días, la intensidad
del debate ha ido escalando, lo que debilita en forma inconveniente ante los
ciudadanos un procedimiento que ha demostrado ser muy efectivo en la reducción
de víctimas fatales por manejo en estado de ebriedad, desde que entró en
vigencia la denominada “ley de tolerancia cero”, por lo que resulta altamente
inconveniente el envío de señales equívocas. De hecho, datos entregados por el
Ministerio de Transportes señalan que la cifra de muertos por esta causa en los
primeros nueve meses del 2012 se redujo de 160 a 116 en relación al mismo
período del año pasado.
La "Libertad" retenida, y 28 casos
anteriores.
Continúan las repercusiones del embargo del
buque escuela argentino "Libertad", retenido por la Justicia de
Ghana. El regreso de su tripulación ha provocado nuevas inquietudes y críticas
sobre el manejo de este infausto episodio. A las seguridades iniciales de que
se lograría el pronto reconocimiento de la inmunidad soberana que haría
inembargable la nave, siguieron fracasadas gestiones Judiciales, políticas y Diplomáticas.
A esos desalentadores resultados se agregaron
las recientes declaraciones de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner:
"Se podrán quedar con la fragata, pero no con nuestra dignidad". Sus
expresiones fueron interpretadas negativamente como un abandono del buque a su
suerte. Para salvar la situación, salió al paso el Canciller argentino
afirmando la determinación para que la Justicia de Ghana acoja la inmunidad de
la nave, como se ha logrado respecto de alrededor de 28 solicitudes de embargo
sobre misiones Diplomáticas, depósitos bancarios, el avión Presidencial, un
satélite y otra cantidad de bienes del Estado argentino, que en su momento
fueron secuestrados en el extranjero por decisiones de las Cortes Internacionales.
Simultáneamente, el Ministro de Defensa asumió todas las responsabilidades por
este episodio. De esta manera se busca proteger a la Presidenta y al resto de
su Gabinete. También se intenta responder a las críticas por sindicar como
responsables del desacierto a altos oficiales de la Armada, desconociendo las
superiores responsabilidades políticas de los Ministros civiles que conocieron
y autorizaron los puertos de destino de la fragata.
Comprensiblemente, los Tribunales de Ghana
aparecen empeñados en probar su independencia, dispuestos a resistir la presión
política y resueltos a transmitir a la comunidad internacional que son
respetuosos del derecho y de los compromisos internacionales adquiridos. La
Corte Suprema de esa nación tendrá la última palabra, y no le será fácil
revocar la sentencia de primera instancia. El fallo en revisión aporta
elementos de hecho y derecho para sostener que corresponde la jurisdicción
internacional, que la renuncia a la inmunidad sobre bienes con fines militares
está permitida, y que en este caso el Gobierno argentino habría renunciado a
ella sin limitaciones. En lo inmediato, ha surgido especial preocupación por la
exposición a embargo de otra nave de la Armada argentina, la corbeta
"Espora", que se halla varada en Sudáfrica.
Independientemente del desenlace final de la
reclamación Judicial, lo ya ocurrido revive los desconocimientos por diversos Gobiernos
argentinos de sus compromisos internacionales, es demostrativo de una
desaprensiva desprolijidad de sus Gobernantes y, en fin, de los altos costos de
estos incumplimientos para los contratos internacionales y los activos del
Estado trasandino en el exterior, así como para su imagen en el mundo. Sin
duda, una costosa lección.
Cartas muy
interesantes:
Señor Director:
Abandono de principios.
La debacle sufrida por los partidos de la
Alianza en la reciente elección Municipal se justifica en gran parte por el
hecho de que muchos de sus dirigentes, en pos de discursos políticamente
correctos, han abandonado los principios que siempre han guiado a este sector.
El Gobernar para las encuestas, renegar del
pasado y utilizar banderas que no son propias, sin duda confunde y desalienta a
los partidarios, que somos muchos, y produce apatía y falta de compromiso.
Es de esperar que se aprenda la lección.
Rodrigo Cooper Cortés.
Señor Director:
Gobierno de mayorías.
Qué ironía. Se supone que la democracia es el
Gobierno de las mayorías. Sin embargo, de qué democracia podemos hablar si a
partir de lo vivido el domingo sólo un 40% de los ciudadanos hizo efectivo su
derecho y deber de ciudadano.
El problema más grave, como algunos ya decían,
será Gobernar con baja representatividad y falta de legitimidad en los
Gobiernos locales. Por otra parte, la incógnita es cómo o cuándo decidirá
manifestarse el 60% de los ciudadanos que cuando debían hacerlo no lo hicieron.
María Sofía Silva Baeza, Cientista Político.
Señor Director:
Los dos grandes perdedores.
La tendencia asociada al voto voluntario es la
abstención. En parte, las causas de ello son las mismas, pero en parte no.
Siempre, lo que demanda un esfuerzo inclina a la flojera: cualquier excusa es
buena para no votar.
Lo anterior se ve agravado por un país donde se
suprimió la educación cívica, lo que disminuye el entendimiento de lo que se
vota. Si a ello se suman campañas carentes de contenidos que abusaron de la
idea de que no había grandes cosas en juego, puesto que la derecha ha Gobernado,
para algunos, como lo hacía la izquierda, quien, a su vez, hizo otro tanto, el
resultado no podría ser otro. A ello, para rematar, se suman la sociedad del
consumo y el acceso fácil a las cosas -crédito de por medio, donde el problema
no es el gustito sino pagarlo-; por lo tanto, molestarse por votar es casi un
acto de caridad (los políticos no me dan nada). Así, perdió el voto.
También perdió el Gobierno. A nadie puede
sorprender la mala votación de la centroderecha, pues la misma tiende a
coincidir con la aprobación al Gobierno y a la Coalición. El Gobierno, impermeable
a las ideas de la centroderecha y muy permeable a las de la centroizquierda o
políticamente correctas (encuestas de por medio), no podía esperar
razonablemente que el voto más conservador se volcara a las urnas. Un consejo,
entonces, menos encuestas y más orejas a los suyos y sus convicciones.
Como la democracia sigue siendo importante y no
queremos que el país se termine de frivolizar, dejando la función pública a
quienes buscan usufructuar de ella -tenemos vecinos que han vivido esa
experiencia por décadas- hasta llegar a Gobiernos de tendencia totalitaria,
"k" de por medio, sugiero más convicción y más educación. La
obligatoriedad del voto pasará a ser un imperativo moral -no legal- cuando la
gente entienda que no es lo mismo quién nos Gobierne.
Víctor Manuel Avilés H., Abogado y Profesor de
Derecho Constitucional Universidad de Chile.
Señor Director:
Muchos derechos, pocos deberes.
¿Será el cambio a nuestro sistema electoral
nuestro próximo Transantiago? Por nuestra idiosincrasia latinoamericana, de
exigir muchos derechos y cumplir pocos deberes, todo indicaría que sí.
Hernán Longueira Montes.
Señor Director:
Extraña celebración.
¿Por qué la gente no sabe celebrar?
No entiendo el hecho de aclamar sacar a un Alcalde
o Concejal, en vez de celebrar el triunfo de sus candidatos. Extraña manera de
festejar.
Alberto Labbé Figueroa.





